miércoles, 4 de junio de 2014

conociendo el cuerpo (el ojo)

empezando por conocer el cuerpo, pues el conocimiento de Dios da poder y nos limpia la mente para poder someter a nuestra voluntad todo, Lucas 11.33-36, lámpara del cuerpo es el ojo, nos reclaca la importancia de considerar las cosas que vemos y la forma en que las vemos, tomando en cuenta que el interior del cuerpo esta oscuro y la luz que entre a nuestra alma y espíritu es lo que iluminara el in...terior y esas partes. Asi pues, si recordamos lo que hemos visto antes de conocer al Señor nos daremos cuenta que muchas de las cosas que vimos nos causaron sentimientos (no olvidemos que la mente, la voluntad y los sentimientos son las características del alma)

que sentimos con esos sentimientos? como ilumino nuestra alma?, el que ve pornografía siente lujuria y su forma de pensar es lujuriosa buscando y mirando a los demás en esos términos, aquel que vio violencia, se le hace normal la violencia y su alma concibe asi el mundo, el que ve solo lo material, buscara solo lo material, y como estos casos muchos mas variados, lo que podemos observar aquí es que lo que vieron les causo cierta contaminación de su intelecto y forma de pensar que les llevo a actuar de cierta forma inadecuada.

que mas dice el Señor? que cualquiera que mire a alguien y lo desee, si es casado o casada ya peco, por los ojos entro pero el alma se contamino, asi que Cristo nos invita a cuidar lo que vemos para que la luz que ilumina nuestro ser no sea una oscuridad mayor a la que esta dentro de nosotros, la cual es una oscuridad natural no espiritual, al meter tinieblas nos dice que imaginemos como estará nuestro interior, pero si metemos luz, nuestro interior estará tan luminoso que esa luz se proyectara afuera de nuestro ser, y como lo hago?, leyendo la biblia, viendo la bondad y cosas de Dios, mirando al pobre y necesitado y no voltear pues eso hace que sientas misericordia y amor y eso es buena luz, tu decides cuanta luz y de que intensidad la quieres, donde hay luz las tinieblas desaparecen.