lunes, 9 de abril de 2012

El pecado


EL PECADO


A.     La definición de pecado

El pecado es no conformarnos a la ley moral de Dios en acciones, actitudes o naturaleza.

Actitudes que son contrarias a las actitudes que Dios requiere de nosotros. No solo en acción y actitud, sino también en nuestra naturaleza moral.

El pecado es perjudicial para nuestra vida, que nos trae dolor y consecuencias destructivas para nosotros y para todos los que son afectados por él.

EL ORIGEN DEL PECADO

Fue el hombre quien pecó, y fueron los ángeles los que pecaron, y en ambos casos lo hicieron adrede y voluntariamente
Aun antes de la desobediencia de Adán y Eva, el pecado ya estaba presente en el mundo angelical con la Caída de Satanás y los demonios
El pecado ataca la base del conocimiento, porque da una respuesta diferente a la pregunta, «¿Qué es verdad».,
El pecado ataca la base de las normas morales porque da una respuesta diferente a la pregunta «¿Qué es lo bueno?» Dios había dicho que era moralmente correcto para Adán y Eva no comer del fruto de aquel árbol (Gn 2:17). Pero la serpiente sugirió que estaría bien el comer, y que al hacerlo Adán y Eva llegarían «a ser como Dios» (Gn 3:5)., su  pecado dio una respuesta diferente a la pregunta «¿Quién soy yo?» La respuesta correcta era que Adán y Eva eran criaturas de Dios, dependientes de él y subordinadas a él como Creador y Señor. Pero Eva, y luego Adán, sucumbieron a la tentación de ser «como Dios» (Gn 3:5), con lo que intentaron ponerse en el lugar de Dios.
Todo pecado irracional. No tenía sentido que Satanás se rebelara contra Dios con la expectativa de poder exaltarse por encima de Dios. Como tampoco tuvo sentido que Adán y Eva pensaran que podía haber alguna ganancia en desobedecer las palabras de su Creador. Estas fueron decisiones necias. La persistencia de Satanás de seguir rebelándose en contra de Dios es todavía una decisión insensata, como lo es la decisión de los seres humanos de continuar en un estado de rebelión contra Dios. No es una decisión sabia, pero «dice el necio en su corazón: "No hay Dios"» (Sal 14:1). Es el «necio» en el libro de Proverbios el que temerariamente se mete en toda clase de pecados (vea Pr 10:23; 12:15; 14:7, 16; 15:5; 18:2; et al.).















EL ORIGEN  DEL PECADO LA TENTACION

Tentación. La posibilidad de la tentación.. Nótese el árbol prohibido. ¿Por qué razón se había plantado allí? Con el objeto de proporcionar una prueba por medio de la cual el hombre podía con cariño y libertad escoger servir a Dios, y desarrollar así el carácter. Sin el libre albedrío, el hombre hubiera sido simple máquina
La fuente de la tentación Es razonable inferir que la serpiente, fue el agente empleado por Satanás, que había sido ya arrojado del cielo antes de la creación del hombre. Ezequiel_28:13-17; Isaías_14:12-15. Satanás por lo general, trabaja por medio de agentes. Cuando Pedro, sin mala intención, trató de disuadir a su Maestro de que siguiera la senda del deber, el Señor vio más allá de Pedro, y dijo: "Quítate de delante de mí, Satanás," Mateo_16:22-23. En este caso Satanás procedió por medio de uno de los amigos de Jesús; en el huerto del Edén empleó a una criatura de la que Eva no desconfiaba
La sutileza de la tentación Presenta con gran astucia sugestiones que, cuando se las abraza, dan objeto a deseos pecaminosos. Comienza dirigiéndose a la mujer, el vaso más débil, que, además, no había oído la prohibición. Génesis_2:16-17. Y espera hasta que Eva está sola. Notemos con qué astucia que se presenta. Tergiversa las Palabras de Dios (compare Génesis_3:1 y Génesis_2:16-17) y luego pretende sorpresa ante el giro torcido que le ha dado a las palabras. Es así que astutamente siembra la duda en el corazón de la mujer y al mismo tiempo insinúa que el mismo tiene la preparación necesaria para ser juez, crea.: (1) La duda con respecto a la bondad de Dios. Dice en otras palabras lo siguiente: "Dios te está negando algunas bendiciones." (2) Duda con respecto a la justicia de Dios. "No moriréis." En otras palabras, insinúa que Dios quiere significar una cosa distinta de lo que dice. (3) Duda de su santidad. En el versículo 5 la serpiente dice en efecto: "Dios te ha prohibido comer del árbol porque te tiene envidia
Culpabilidad Y fueron abiertos los ojos. De ambos, y conocieron que estaban desnudos." Génesis_3:7. Emplease esta expresión para describir una iluminación repentina. Génesis_21:19; 2 Reyes_6:17. Las palabras de la serpiente (versículo 5) se cumplieron, pero el conocimiento adquirido fue distinto del que habían esperado. En vez de sentirse como Dios, experimentaron un terrible sentimiento de culpabilidad que los hizo temer a Dios
Antes de su caída, Adán y Eva estaban vestidos de un halo o vestiduras de luz, señal de su comunión con Dios, y el dominio del espíritu sobre el cuerpo. Cuando pecaron, la comunión fue interrumpida, el cuerpo venció al espíritu, y se inició el conflicto entre el espíritu, y la carne (Romanos_7:14-24)." Génesis_3:7.



















CASTIGO

"El día que de el comieres, morirás." Génesis_2:17. "Porque la paga del pecado es muerte." Romanos_6:23. El hombre fue creado con la capacidad para la inmortalidad,. La muerte comenzó desde ese momento y se consumó en la desorganización de la personalidad en la forma de separación del cuerpo y alma, la pena incluía más muerte física; la disolución física era un indicio del desfavor de Dios y el hecho de que el hombre estaba aislado de la Fuente de la vida. Aún cuando Adán se reconciliara más tarde con su Hacedor, la muerte física continuó           
Castigo de la serpiente. "Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida." Génesis_3:14. Estas palabras indican que en cierta época, la serpiente era un animal hermoso, erguido. ¿Por qué debe ser castigada? Porque Dios se propuso hacer de la maldición sobre la serpiente una figura y profecía de la maldición sobre el diablo y todas las fuerzas del mal.., el hombre puede Aplastar la cabeza de la serpiente, en otras palabras, puede vencer al mal. Compare Lucas_10:18; Romanos_16:20; Apocalipsis 12:9; Apocalipsis_20:1-2; Apocalipsis_20:10.
Castigo de la mujer. "A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera tus dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos.; y a tu Marido será tu deseo, y él se enseñoreará de ti." Génesis_3:16. Con respecto al Hecho de dar a luz, no hay duda que en este momento crítico y de ansiedad en la vida de la mujer, el proceso es más doloroso y peligroso para las mujeres que para los animales."
El castigo del hombre. Vers. 17-19. Génesis_3:17-19 Al hombre se le había designado ya el trabajo, (Génesis_2:15); mas el castigo consistirá en lo arduo del trabajo, y de las desilusiones y disgustos que acarrea. Se especifica a la agricultura en particular, puesto que ha sido a través de los siglos una de las ocupaciones más necesarias de la raza.
En forma misteriosa la tierra y la creación toda en general han sufrido también la maldición de la caída de su señor (el hombre). Esa es la idea expresada en Romanos_8:19-23. En Isaías_11:1-9 y Isaías_65:17-25,     
Heredamos la culpa: Somos declarados culpables a causa del pecado de Adán.: si pensamos que es injusto estar representados por Adán, debiéramos también pensar que es injusto estar representados por Cristo. Dios considera a la raza humana como un todo orgánico
En nuestras naturalezas carecemos totalmente de bien espiritual ante Dios: No es cuestión de que algunas partes de nosotros sean pecaminosas y otras puras.  Más bien, cada parte de nuestro ser está afectado por el pecado: nuestros intelectos, emociones, deseos, corazones (el centro de nuestros deseos y de toma de decisiones), nuestras metas y motivos e incluso nuestros cuerpos físicos. (Ro 7: 18), y, «para los corruptos e incrédulos no hay nada puro. Al contrario, tienen corrompidas la mente y la conciencia» (Tit 1:15).
En nuestras acciones estamos totalmente incapacitados de hacer el bien delante de Dios: Esta idea está relacionada con la anterior. No solo somos pecadores que carecemos de todo bien espiritual en nosotros, sino que también carecemos de la capacidad de agradar a Dios y la posibilidad de acercamos a Dios por nosotros mismos. Pablo dice que «los que viven según la naturaleza pecaminosa no pueden agradar a Dios» (Ro 8:8). Además, en términos de llevar fruto para el reino de Dios y hacer lo que le agrada a él, Jesús dice: «Separados de mí no pueden ustedes hacer nada» Gn 15:5).













LA NATURALEZA DEL PECADO

La esfera de la moral. (1) El vocablo empleado con más frecuencia para describir el pecado significa "errar el blanco.": (a) Errar el blanco, como un arquero errático que arroja la flecha pero yerra. De igual manera el pecador yerra la el verdadero blanco u objeto de la existencia. (b) Errar el camino, como el viajero que se ha desviado de la senda o carretera. (c) Ha sido hallado falto cuando ha sido pesado en la balanza de Dios.
           Otra palabra significa literalmente "torcedura" y se traduce con frecuencia "perversidad." Otra palabra común, traducida "mal" proporciona la idea de violencia o Rompimiento, y describe al hombre que quebranta o viola las leyes de Dios
La esfera de la conducta fraternal. Para los pecados en esta esfera el vocablo empleado significa violencia o conducta perjudicial. Génesis_6:11; Ezequiel_7:23; Proverbios_16:29.
La esfera de la santidad. Todo israelita era santo, es decir, separado para Dios, Aquello excluido de la ley era profano, (lo opuesto de santo) y el que participó de ello se convirtió en inmundo o contaminado. Levíticos_11:24; Levíticos_11:27; Levíticos_11:31; Levíticos_11:33; Levíticos_11:39. Si persistía, se le consideraba persona profana o irreligiosa. Levíticos_21:14; Hebreos_12:16. Se rebelaba y deliberadamente repudiaba la jurisdicción de la ley de la santidad, se le consideraba un "trasgresor." Salmos_37:38; Salmos_51:13; Isaías_53:12. Al israelita que seguía la conducta mencionada en último término, se lo colocaba en la clase "criminal" .
d. La esfera de la verdad. Los vocablos que describen al pecado en esta esfera recalcan el elemento engañoso y vano del pecado. Los pecadores se conducen y hablan con falsedad, (Salmos_58:3; Isaías_28:15), presentan erróneamente a la verdad y dan falso testimonio. Éxodo_20:16; Salmos_119:128; Proverbios_19:5; Proverbios_19:9. Esa actividad se denomina "vanidad." Salmos_12:2; Salmos_24:4; Salmos_41:6, es decir, vacía, carente de valor             El primer pecador fue mentiroso (Juan_8:44); el primer pecado comenzó con una mentira (Gn._3:4); y todo pecado contiene el elemento de engaño. Hebreos_3:13.
La esfera de la sabiduría. Por descuido o ignorancia deliberada no guía su vida de acuerdo a la voluntad de Dios. Debido a que la sabiduría que poseen es defectuosa, juzgan con precipitación e imprudencia los juicios de la providencia de Dios,) El vocablo que se traduce como "necio" con frecuencia (Proverbios_15:20) describe a la persona que aunque capaz de hacer el bien, está ligada por lazos carnales.
El "escarnecedor," (Salmos_1:1; Proverbios_14:6) es el malvado que justifica su maldad mediante argumentos razonados contra la existencia o realidad de Dios, y contra lo espiritual en general. De manera que el vocablo escarnecedor del Antiguo Testamento equivale al ateo o librepensador descreído de la actualidad, y la expresión "silla de escarnecedores" se refiere con probabilidad a la sociedad pagana o infiel local















QUE ES EL PECADO

Errar el blanco, que significa la misma idea expresada en el Antiguo Testamento
Deuda. Mateo_6:12. El hombre le debe a Dios el guardar sus mandamientos. Todo pecado cometido equivale a una Deuda contraída
Desenfreno. "El pecado es la transgresión de la ley." (1 Juan_3:4). El pecador es un rebelde e idólatra, pues aquél que deliberadamente quebranta un mandamiento escoge su propia voluntad antes que la ley de Dios. Peor aún, se convierte en ley para sí mismo y por lo tanto, hace un dios de sí mismo
Desobediencia, literalmente, "oír impropiamente;" escuchar con falta de atención. Hebreos_2:2. "Mirad pues como oís." Lucas_8:18.
Transgresión, o literalmente, "excederse los límites." Romanos_4:15. Los mandamientos de Dios son cercas o setos, por así decirlo, que impiden que el hombre penetre en territorio peligroso y sufra así daño su alma
Caída, o falta, o caer junto al camino. Efesios_1:7 en el idioma griego. De ahí la expresión común de "caer en pecado." Pecar es caer de un nivel de conducta
Derrota es el significado literal de la palabra "falta" en Romanos_11:12. Al rechazar a Cristo, la nación judía sufrió una derrota y equivocó el propósito de Dios.
Impiedad, de un vocablo que significa "sin adoraciónRm.anos_1:18; 2 Timoteo_2:16. El hombre impío es aquél que presta poca atención o ninguna a lo sagrado. Lo sagrado no produce sentimiento alguno de temor. Está sin Dios porque no quiere a Dios
Error. Hebreos_9:7. El error describe esos pecados cometidos por descuido o ignorancia, y se diferencia de aquellos pecados cometidos con presunción, frente a la luz. El hombre que obstinadamente se propone hacer lo malo incurre en mayor grado de culpa que aquél que por debilidad cae en alguna falta.
Los incrédulos no agradan a Dios, si no por otra razón, simplemente porque sus acciones no se deben a que tengan fe en Dios ni a que lo amen, y «sin fe es imposible agradar a Dios» (He 11:6). Refiriéndose a cuando los lectores de Pablo eran incrédulos, Pablo les dice: «En otro tiempo ustedes estaban muertos en sus transgresiones y pecados, en los cuales andaban» (Ef 2: 1-2). Los incrédulos están en un estado de esclavitud y sometimiento al pecado, porque «todo el que peca es esclavo del pecado» Gn 8:34). Los incrédulos no pueden entender las cosas de Dios correctamente, porque «el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente» 1 Co 2:14,


LAS CONSECUENCIAS DEL PECADO

De manera entonces que la "muerte" en calidad de castigo no constituye la extinción de la personalidad, sino un medio de separación de Dios. Hay tres fases en relación con esta muerte: muerte espiritual mientras vive el hombre (Efesios_2:1; 1 Timoteo_5:6), muerte física (Hebreos_9:27), y la segunda o muerte eterna. Apocalipsis_21:8; Juan_5:28-29; 2 Tesalonicenses_1:9; Mateo_25:41.
Debilidad espiritual Daño a la imagen. Divina. El hombre no perdió por completo la imagen. Divina, puesto que aún en su condición caída se lo considera como criatura hecha a la imagen. De Dios (Génesis_9:6; Santiago_3:9) -.
Pecado original. Adán el padre de la raza, transmitió a sus descendientes una tendencia o inclinación a pecar. Salmos_51:5. Esta desventaja espiritual y moral bajo la cual todos los hombres nacen, se conoce con el nombre de pecado original. Los Hechos o acciones de pecado que siguen durante la edad de la razón se denominan pecado voluntario Esta condición moral del alma es descrita de muchas formas: todos han pecado, (Romanos_3:9); todos están debajo de maldición (Gálatas_3:10); el hombre natural es extraño a las cosas divinas (1 Corintios_2:14); el corazón natural es engañoso y malvado (Jeremías_17:9); la naturaleza mental y moral es corrupta (Génesis_6:5; Génesis_6:12; Génesis_8:21; Romanos_1:19-31); la mente carnal es enemistad con Dios (Romanos_8:7-8); el pecador es esclavo del pecado (Romanos_6:17; Romanos_7:6); es controlado por el príncipe del poder del aire (Efesios_2:1); y es hijo de la ira. Efesios_2:3.
Conflicto interior. Se tenía el propósito que existiera armonía en el ser del hombre, que el cuerpo estuviera subordinado al alma. Empero el pecado perturbó esa relación, de manera que el hombre se encontró dividido en sí mismo, Su naturaleza inferior, frágil en si misma, se ha rebelado contra la superior, Durante la intensidad del conflicto, el hombre exclama: "¡Miserable de mí! ¿Quién me librará del cuerpo de muerte?" Romanos_7:24.
Culpa legal: En términos de nuestra situación legal delante de Dios, cualquier pecado, aun el que puede parecemos muy pequeño, nos hace legalmente culpables ante Dios y, por tanto, digno de eterno castigo.: El que cumple con toda la ley pero falla en un solo punto ya es culpable de haberla quebrantado toda.
b. Resultados en la vida y en las relaciones con Dios: Por otro lado, algunos pecados son peores que otros en que tienen consecuencias más perjudiciales en nuestra vida yen la vida de otros, y, en términos de nuestra relación personal con Dios como Padre, provocan más su desagrado y causan una ruptura más seria de nuestra comunión con él.












LAS CONSECUENCIAS DEL PECADO EN UN CRISTIANO

Nuestra situación legal ante Dios no cambia:. Todavía está perdonado porque «ya no hay ninguna condenación para los que están unidos a Cristo Jesús» (Ro 8:1). La salvación no está basada en nuestros méritos sino en el don gratuito de Dios (Ro 6:23), y la muerte de Cristo ciertamente pagó por todos nuestros pecados: pasados, presentes y futuros. «Cristo murió por nuestros pecados» (1 Ca 15:3), sin ninguna distinción. En términos teológicos, seguimos conservando nuestra <<justificación»
Además, seguimos siendo hijos de Dios y todavía tenemos membresía en la familia de Dios.
Nuestro compañerismo con Dios queda perturbado y nuestra vida cristiana dañada. Cuando pecamos, Dios no deja de amarnos, pero está disgustado con nosotros. (Aun entre los seres humanos, es posible amar a alguien y al mismo tiempo estar disgustado con esa persona,. El autor de Hebreos nos recuerda que el «Señor disciplina a los que ama, y azota a todo el que recibe como hijo» (He 12:6, citando Pr 3:11-12), y que «el Padre de los espíritus ... [nos disciplina]. .. Para nuestro bien, a fin de que participemos de su santidad» (He 12:9-10). Cuando desobedecemos, Dios el Padre se entristece, de la misma forma que lo hace un padre terrenal ante la desobediencia de sus hijos, y nos disciplina. El desagrado paterno de Dios lleva con frecuencia a la disciplina en nuestra vida cristianas: «Dios lo hace [nos disciplina] para nuestro propio bien, a fin de que participemos de su santidad» (He 12:10). En cuanto a la necesidad de una confesión regular y confesión de pecados, Jesús nos recuerda que debemos orar cada día:
Además, cuando pecamos como cristianos sufrimos una pérdida de recompensa celestial. Una persona que no ha edificado en la obra de la iglesia con oro, plata o piedras preciosas, sino con «madera, heno y paja» (1 Ca 3:12) verá su obra «consumida por las llamas» en el día del juicio y «sufrirá pérdida. Será salvo, pero como quien pasa por el fuego» (1 CA 3:15). Pablo se da cuenta de que «es necesario que todos comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba lo que le corresponda, según lo bueno o malo que haya hecho mientras vivió en el cuerpo» (2 Ca 5: 10). Pablo implica que hay grados de recompensas en el cielo,27 y que el pecado tiene consecuencias negativas en términos de pérdida de recompensa celestial

     
¿SON LOS INFANTES CULPABLES ANTES DE HABER COMETIDO PECADOS AUTÉNTICOS?

edad de responsabilidad» antes de la cual los niños pequeños no son considerados responsables del pecado y no son tenidos como culpables ante Dios
Pecado heredado» indican que aun antes del nacimiento los niños tienen culpa delante de Dios y una naturaleza pecaminosa que no solo les da una tendencia al pecado, sino que también hace que Dios los vea como «pecadores». «Yo sé que soy malo de nacimiento; pecador me concibió mi madre» (Sal 51 :5).
Tenemos que reconocer que la naturaleza pecaminosa del niño se manifiesta muy temprano, ciertamente dentro de los dos primeros años de la vida del niño, como puede afirmarlo todo el que ha tenido hijos. (David dice en otro lugar: «Los malvados se pervierten desde que nacen, desde el vientre materno se desvían los mentirosos» (Sal 58:3.)
Es ciertamente posible que Dios regenere (es decir, que le dé vida espiritual nueva) a un infante aun antes de que nazca. Esto sucedió con Juan el Bautista, ». Es evidente, por tanto, que Dios puede salvar a los infantes en forma no comunes
La salvación generalmente sucede cuando alguien escucha y entiende el evangelio y pone entonces su confianza en Cristo. Y esto nos lleva a la conclusión de que es ciertamente posible que Dios puede hacerlo también cuando sabe que el infante morirá sin haber escuchado el evangelio

4. ¿Hay grados de pecados? ¿Hay algunos pecados que sean peores que otros? Podemos responder a la pregunta con un sí o un no, dependiendo del sentido con que se hace.








QUÉ ES EL PECADO IMPERDONABLE
El peligro de «evangélicos no convertidos»: Si bien el cristiano genuino que peca no pierde su justificación ni su adopción delante de Dios (vea más atrás), es necesario advertir claramente que la simple asociación con una iglesia evangélica y la conformidad externa a las pautas «cristianas» de comportamiento aceptadas no garantizan la salvación. Un estilo de vida de continua desobediencia a Dios emparejado con falta de elementos del fruto del Espíritu tales como el amor, el gozo, la paz y otros (vea Gá 5:22-23) es una seria indicación de que probablemente esa persona no es de verdad cristiana en su interior
Por eso les digo que a todos se les podrá perdonar todo pecado y toda blasfemia, pero la blasfemia contra el Espíritu no se le perdonará a nadie. «Excepto a quien blasfeme contra el Espíritu Santo. Éste no tendrá perdón jamás; es culpable de un pecado eterno» (Mr 3:29; cf. Lc 12:10
Hebreos 6 dice: Es imposible que renueven su arrepentimiento aquellos que han sido una vez iluminados, que han saboreado el don celestial, que han tenido parte en el Espíritu Santo y que han experimentado la buena palabra de Dios y los poderes del mundo venidero, y después de todo esto se han apartado. Es imposible, porque así vuelven a crucificar, para su propio mal, al Hijo de Dios, y lo exponen a la vergüenza pública. (He 6:4-6; cf. 10:26-27
Algunos han sostenido que este es un pecado de incredulidad que continúa hasta la muerte; por tanto, todo el que muere en incredulidad (o al menos todo el que ha escuchado de Cristo y muere en incredulidad) ha cometido este pecado.
Al leer con detenimiento estos versículos, la explicación no parece encajar con el lenguaje de los textos citados, porque estos no hablan de incredulidad en general, sino específicamente de alguien que «[habla] contra el Espíritu Santo» (Mt 12:32), que «blasfeme contra el Espíritu Santo» (Mr 3:29) o «se han apartado» (He 6:6). Estos pasajes se refieren a un pecado específico: rechazar deliberadamente la obra del Espíritu santo y hablar mal en contra suya, o el rechazo intencionado de la verdad de Cristo y exponer a Cristo a la vergüenza pública (He 6:6). Otros sostienen que este pecado es una seria apostasía de verdaderos creyentes, y que solo aquellos que son de verdad nacidos de nuevo pueden cometer este pecado.
Una cuarta posibilidad es que este pecado consiste en el rechazo intencional, muy malicioso y difamador de la obra del Espíritu Santo de testimonio acerca de Cristo, y atribuir su trabajo a Satanás El contexto indica que Jesús estaba  ablando de un pecado que no es simplemente incredulidad o rechazo de Cristo, sino uno que incluye: (1) Un conocimiento claro de quién es Cristo y del poder del Espíritu Santo que obra por medio de él; (2) un rechazo deliberado de los hechos acerca de Cristo que sus oponentes sabían que eran ciertos; y (3) atribuir maliciosamente la obra del Espíritu Santo en Cristo al poder de Satanás. También se han situado más allá del alcance de los medios ordinarios de Dios para llevar a las personas al arrepentimiento. Son conocedoras de la verdad y están convencidas de ella, pero la rechazan deliberadamente.





LOS PACTOS ENTRE DIOS Y EL HOMBRE
Las relaciones de Dios con el hombre han estado definidas por requerimientos y promesas específicas.
Dios le dice a las personas cómo quiere que actúen y también les hace promesas sobre cómo va a actuar él con ellos en diferentes circunstancias
Un pacto es un acuerdo legal, inalterable y divinamente impuesto entre Dios y el hombre que estipula las condiciones de sus relaciones., la frase «divinamente impuesto» aparece también para mostrar que el hombre nunca puede negociar con Dios o cambiar los términos del pacto
Él solo puede aceptar las obligaciones del pacto o rechazarlas..) La definición también incluye la palabra «inalterable». Podía ser sustituido o remplazado por otro pacto diferente, pero no podía alterarse una vez establecido.





























TIPO DE PACTOS
El pacto de obras
Algunos han cuestionado si es apropiado hablar del pacto de obras que Dios tenía con Adán y Eva en el huerto del Edén. En realidad la palabra pacto no aparece en las narrativas de Génesis. Sin embargo, las partes esenciales del pacto están presentes: Una definición clara de las partes involucradas, una serie de disposiciones legalmente vinculantes que estipulan las condiciones de las relaciones, la promesa de bendiciones por la obediencia y la condición para obtener esas bendiciones
En esta declaración a Adán acerca del árbol del conocimiento del bien y del mal hay una promesa de castigo de la desobediencia:. La presencia del «árbol de la vida ... en medio del jardín» (Gn 2:9) también era una promesa de vida eterna con Dios si Adán y Eva satisfacían las condiciones de aquel pacto de relación mediante una completa

¿Está todavía en vigor el pacto de obras? En varios sentidos importantes lo está. En primer lugar, Pablo implica que la obediencia perfecta a las leyes de Dios, si fuera posible, llevaría a la vida (vea Ro 7:10; 10:5; Gá 3:12). Debiéramos también notar que el castigo en este pacto todavía está en vigor, «porque la paga del pecado es muerte» (Ro 6:23). Esto implica que el pacto de obras todavía está en vigor para todo ser humano aparte de Cristo, aunque ningún ser humano pecador puede cumplir con sus estipulaciones y conseguir sus bendiciones. Por último debiéramos notar que Cristo obedeció perfectamente el pacto de obras por nosotros porque él no cometió ningún pecado (1 P 2:22), sino que obedeció a Dios en todo a nuestro favor (Ro 5:18-19).
Por otro lado, en varios sentidos, el pacto de obras no permanece en vigor: (1) Ya no tenemos que lidiar con el mandamiento específico de no comer del árbol del conocimiento del bien y del mal. (2) Dado que todos tenemos una naturaleza pecaminosa (tanto los cristianos como los que no son cristianos), no estamos en condiciones de cumplir con las disposiciones del pacto de obras por nosotros mismos y recibir sus beneficios, pues al aplicarse directamente a las personas solo recibimos castigos. (3) Para los cristianos, Cristo ha cumplido satisfactoriamente las estipulaciones de este pacto de una vez y para siempre, y nosotros obtenemos sus beneficios no mediante una obediencia real de nuestra parte, sino confiando en los méritos de la obra de Cristo.
Otros pactos en las Escrituras tienen generalmente una «señal» asociada con ellos (como la circuncisión, el bautismo y la Cena del Señor). Ninguna «señal» para el pacto de obras se designa claramente en Génesis como tal
El pacto de redención Los teólogos hablan de otra clase de pacto, un pacto que no es entre Dios y el hombre, sino entre los miembros de la Trinidad. Es el pacto que llaman el «pacto de redención». Este es un acuerdo entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, mediante el cual el Hijo está de acuerdo en hacerse hombre, ser nuestro representante, obedecer las demandas del pacto de obras en nuestro nombre y pagar el castigo del pecado que nosotros merecíamos.
En cuanto al Padre, este «pacto de redención» incluía un acuerdo de dar al Hijo un pueblo que él redimiría para ser suyos Gn 17:2, 6), enviar al Hijo para que fuera su representante Gn 3:16; Ro 5:18-19), preparar un cuerpo para que el Hijo morara en él como hombre (Col 2:9; He 10:5), aceptarle como representante del pueblo que habría redimido (He 9:24), y darle a él toda autoridad en el cielo yen la tierra (Mt 28:18), incluyendo la autoridad de derramar el poder del Espíritu Santo y aplicar la redención a su pueblo (Hch 1:4; 2:23).
De parte del Hijo, estuvo de acuerdo en que vendría a este mundo como hombre y viviría como hombre bajo la ley mosaica (Gá 4:4; He 2: 14-18), y que se sometería en perfecta obediencia a todos los mandamientos del Padre (He 10:7-9), se humillaría a sí mismo y se haría obediente hasta la muerte en la cruz (Fi! 2:8). El Hijo también estuvo de acuerdo en formar a un pueblo para sí mismo a fin de que ninguno de los que el Padre le iba a dar se perdiera Gn 17:12).
El papel del Espíritu Santo en el pacto de redención a veces se pasa por alto en las reflexiones sobre el tema, pero sin duda era único y esencial. Estuvo de acuerdo en hacer la voluntad del Padre y llenar y facultar a Cristo para que llevara a cabo su ministerio en la tierra (Mt 3:16; Lc 4:1, 14, 18;]n 3:34), y aplicarlos beneficios de la obra redentora de Cristo a los creyentes después de que Cristo regresara al cielo Gn 14:16-17,26; Hch 1:8; 2:17-18, 33).


1. Elementos esenciales. Cuando el hombre no obtuvo la bendición ofrecida en el pacto de obras, se hizo necesario que Dios estableciera otro medio, uno mediante el cual el hombre pudiera ser salvado.. Las partes en este pacto de gracia son Dios y el pueblo que él redimiría. Pero en este caso Cristo cumple con un papel especial como «mediador» (He 8:6; 9:15; 12:24) en el cual cumple por nosotros las condiciones del pacto y de ese modo nos reconcilia con Dios. (No había mediador entre Dios y el hombre en el pacto de obras.)

En el nuevo pacto la señal de comienzo de las relaciones de pacto es el bautismo, mientras que la señal de la continuación de las relaciones es la participación en la Cena del Señor. A este pacto se le conoce como «pacto de gracia» porque está completamente basado en la «gracia» de Dios o el favor inmerecido hacia aquellos a quienes redime.


¿Qué es entonces el «antiguo pacto» en contraste con el «nuevo pacto» en Cristo? No es el todo del Antiguo Testamento, porque el pacto con Abraham y David nunca son llamados «antiguos» en el Nuevo Testamento. Más bien, solo al pacto bajo Moisés, el pacto que se hizo en el Monte Sinaí (Éx 19-24) se le llama el «antiguo pacto» (2 Ca 3: 14; cf. He 8:6, 13), que iba a ser sustituido por el «lluevo pacto» en Cristo (Lc 22:20; 1Ca 11:25; 2 Ca 3:6; He 8:8,13; 9:15; 12:24).

El pacto mosaico era la aplicación de detalladas leyes escritas puestas en vigor por un tiempo para restringir los pecados de las personas y para ser una guía que nos llevara a Cristo. Pablo dice: «Entonces, ¿cuál era el propósito de la ley? Fue añadida por causa de las transgresiones hasta que viniera la descendencia a la cual se hizo la promesa» (Gá 3:19), «así que la ley vino a ser nuestro guía encargado de conducirnos a
Cristo» (Gá 3:24).

No debiéramos suponer que no hubo gracia para las personas desde Moisés hasta Cristo, porque la promesa de salvación por la fe que Dios había hecho a Abraham permanecía en vigor: Además, aunque el sistema de sacrificios del pacto mosaico no quitaba en realidad el pecado (He 10:1-4), sí prefiguraba que Cristo, el perfecto sumo sacerdote que

Era también el sacrificio perfecto, cargaría con nuestros pecados (He 9: 11-28). Sin embargo, el pacto mosaico por sí mismo, con todas sus leyes detalladas, no podía salvar a las personas. No es que las leyes fueran en sí malas, porque las había dado un Dios santo, pero carecían de poder para dar a las personas una vida nueva, y las personas no podían obedecerlas perfectamente: «¿Estará la ley en contra de las promesas de Dios? ¡De ninguna manera! Si se hubiera promulgado una ley capaz de dar vida, entonces sí que la justicia se basaría en la ley» (Gá 3:21).